Guisantes las perlas de primavera

Guisantes: las perlas de primavera

Los guisantes es una verdura muy preciada. Se pueden cocinar de multitud de maneras, siempre combinándolo con otros ingredientes de gustos y texturas suaves.

Desde pequeña hasta mis entrados 40 no me gustaban nada los guisantes. Ese gusto, sin sabor, a dulce raro y cáscara dura no me apetecía en absoluto. Hasta los separaba de la ensaladilla rusa uno a uno.

Todo cambió cuando decidí cocinarlos recién recolectados del huerto. Tuve que preguntar la receta a mi madre. Desde el primer bocado aprecié su delicado y dulce sabor. Y todos los prejuicios gustativos que tenía, se desvanecieron.

Reconozco que sigo siendo muy reacia a los guisantes congelados, pero ahora me los como.

Se pueden hervir o saltear. Como quedan mejor son rehogados con un poco de cebolla y panceta. Crudos, si son muy tiernos, en ensaladas. La cocción será más larga cuanto más dura sea su piel.

Los guisantes se plantan al inicio del frío. Desde septiembre a noviembre , en función de la zona si es más o menos templada. Su recolección es desde finales de enero hasta mayo. Fuera de esta temporada, son de latitudes más cálidas o de invernadero.

Hay infinidad de variedades de guisantes, tanto en mata alta y mata baja. Estos últimos son más comunes congelados. Sus costes de producción son mucho más económicos. Todo lo contrario de la mata alta. De esta tipología, los más apreciados son la variedad “Floreta” más conocidos como los “guisantes de Llavaneres”. Con éstos hice las paces. Son extremadamente dulces. Y lo son por la mayor exposición al sol, gracias a los días largos de finales de invierno. Los que se cultivan en invierno dentro de invernaderos no son, ni mucho menos, tan dulces.

Se comercializan desde los tirabeques (las vainas), los granos poco desarrollados (llamados de lágrima, que son muy dulces) y el fruto maduro (grano verde). También los puedes encontrar en seco. Entonces se consideran legumbres. Y su cocción es muy parecida a las legumbres en general.

Aunque me los como todo el año, congelados, de invernadero y frescos. Cuando gozo más es en el momento que los recojo directamente del huerto de casa.