Las albóndigas con setas de mi madre. Su secreto mejor guardado. Hasta ahora.
Si había un plato que caracterizaba a la cocina de mi madre, eran sus albóndigas con carne y setas. Aunque no son tan comunes como las archiconocidas albóndigas con sepia, esas eran aún más irresistibles. Recuerdo perfectamente cómo las cocinaba una vez a la semana. Cuando llegaba del colegio, me dirigía a la cocina para averiguar qué había para comer. Las olía al instante. Sabía que ese día iba a comer como una reina. Y cuando entraba, mi madre estaba preparando las albóndigas para freírlas y luego agregarlas al guiso de carne. Yo la ayudaba… y alguna que otra me...