Si hay una cosa que tengo que agradecer es a Gemma Vallet, alma màter del postgrado de Brand Community Manager de laSalle que me enseñó, junto a su equipo, a entender las redes sociales.

Cursé el postgrado después de graduarme en Publicidad y Relaciones Públicas y en Turismo. Durante mi trayectoria universitaria me enfoqué en el mundo digital.

Recuerdo perfectamente lo mal que lo pasé durante los meses que duró el BCM. Había muchas palabras y acciones que no entendía: #FF, #TBT etc. Incluso cuando publiqué mi primer post en el blog que teníamos mis compañeros, me hicieron la ola. Anécdotas que recuerdo con mucho cariño.

Al finalizar el postgrado, me detuve un momento y me dije que tenía que poner en práctica todo aquello que había aprendido. Fue entonces que empecé a jugar con las redes y fascinarme Instagram.

Empecé a publicar fotos de comida, como habría podido publicarlas de paisajes o de mascotas. Pero mi pasión por la gastronomía, sin entonces darme cuenta, empezó a salir a través de Instagram.

Ha llovido mucho desde entonces, pero tengo que decir que con el BCM empezó todo. Hasta que la propia web de laSalle me han publicado un artículo: Una de nuestras alumnas se encuentra en el sexto puesto de influencers gastronómicos.