still life photography

Pop art

La marca busca un estilo propio en contrastes de colores con gama cálida.

Esta serie fue un reto porque se alejaba de lo que había hecho hasta entonces. Además, los ingredientes, que habían de maridar, tenían que seguir la paleta de colores del briefing del cliente.

Se buscó el pop art para diseñar todos los bodegones. Jugar con los props, productos y paletas de colores más impactantes.

El trabajo de fotografía fue de Miquel Monfort, Joan Freixas y Albert Mollón.