10 (más una) ideas de comida para pícnic

Los que tenemos ya una edad… ¿cuántas veces de pequeños no fuimos con nuestros padres un domingo cualquiera de pícnic? Las ideas de comida para llevar se basaban en una ensalada, carne rebozada y fruta de postre.

A mi padre le encantaba viajar. Como no lo practicaba mucho, leía libros de viajes. Las obras de Selma Lagerföf o Josep Maria Espinàs estaban siempre presentes en sus sueños.

A Suecia le era difícil viajar. Los parajes de Espinàs eran mucho más asequibles. Por lo que ya nos ves siguiendo los pasos del escritor. Y como no, en nuestra infancia, íbamos de pícnic.

Hoy en día sigo practicándolo con mi marido. Pero a diferencia de entonces, buscamos platos más sofisticados para llevar al campo o a la playa. Aunque siempre queda algún día de ensalada de lechuga y pollo rebozado con patatas chips , ¡claro!

Las ideas que te propongo de menú de pícnic son platos fríos, per se. No recetas calientes muy ricas que se sirven frías. Para organizarte de como preparar el pícnic, lo mejor es el día anterior y así el mismo día llenas la cesta y listos. Y una cosa muy importante: no hay ninguna elaborada con huevos. No porque no me gusten, sino porque podrían darte algún disgusto innecesario.

Como aperitivo. La más una (de regalo)…

Tostadas con queso curado y aceitunas. Una receta fría y fácil para llevar.

Tostadas con queso para salir a comer al campo

La noche anterior cortas el queso de la misma medida que la rebanada de la tostada. Cuela las aceitunas. En recipientes distintos con tapa al vacío pones las tostadas, el queso y las aceitunas. En 2 minutos tienes listo el aperitivo el mismo día que te lo tomes. También puedes acompañarlas con anchoas. Entonces, estarán divinas.

Entrantes. Para empezar el menú.

Tabulé. Una receta fría oriental para llevar al campo. Se prepara en un plis-plas.

Receta tabulé con bróculi para llevar en un picnic

Pon medio vaso de agua a hervir en el microondas. Una vez hervida lo vuelcas en un bol con medio vaso de tabulé instantáneo, con un poco de sal. Deja reposar. Hierve un bróculi pequeño, cortado. Machaca perejil, cilantro y menta. Lo mezclas todo junto con pasas y pistachos. Lo reservas en un recipiente hermético. A parte, prepara el aliño con 4 cucharadas de aceite con una de zumo de lima y lo salpimientas al gusto. Lo guardas en un recipiente bien cerrado. En el momento de servir, bate la vinagreta con fuerza, para que quede bien mezclado y aliñas el tabulé.

Piña con jamón ibérico. Un plato fácil de pícnic y no necesita nevera.

Pela la piña, saca el corazón y córtala en cubos de 2 cm. Corta las lonchas de jamón a 4 cm aproximadamente. Guárdalos separadamente en recipientes herméticos. El día de pícnic, envuelve la piña con el jamón y lo sirves pinchado en un palillo.

Lentejas con gambas. Una comida fría para el campo o la playa. Refrescante.

Receta de lentejas con gambas para llevar un día de picnic

Cuela un bote de lentejas cocidas y las enjuagas en agua abundante para sacarle el caldo. Pasa por la plancha 2 colas de gambas peladas por persona. Una vez las lentejas estén bien escurridas agrégale las gambas cocidas cortadas a un dedo. Lo envasas. Para la vinagreta, en un bol pequeño con tapa ralla una cebolla pequeña, vierte 6 cucharadas soperas de aceite, una y media de vinagre de vino blanco y salpimienta al gusto. Cuando lo sirvas, agita el bote de la vinagreta y salsea la ensalada de lentejas.

Carpaccio de calabacín. Puedes aderezarlo con lo que más te guste. Y, ¿por qué no? Deslumbrar con un pícnic romántico en el parque.

Receta de carpaccio de calabacín para un menú de picnic.

Lava y corta a rodajas finísimas el calabacín. Lo reservas herméticamente. Para la salsa, pica un par de anchoas con unos pistachos tostados. Lo reservas en un recipiente pequeño añadiéndole aceite. En el momento de servir, mezcla bien el aderezo y los esparces encima las lonchas de calabacín.

Gazpacho de Sandía. Una bebida muy fresca que se lleva perfectamente en la cesta con un recipiente cerrado.

En un vaso de batidora bate dos tomates maduros sin piel ni pepitas junto a dos cortes al bies de Sandía. Añádele agua al gusto en función de las preferencias de los comensales. Agrega un poco de aceite, sal y pimienta. Guárdala en un recipiente al vacío.

Plato principal. ¿Quién dice que no puedes comer carne o pescado fríos en un pícnic? Y estas recetas son estupendas.

Vitello tonnato. Un plato italiano elaborado “my way”. E introduces la carne en una excursión al aire libre.

Receta del vitello tonnato con aceitunas para llevas de picnic

En una cacerola con aceite, sella un solomillo de cerdo previamente salpimentado. Una vez dorado por todos lados, agrega un vaso de vino blanco. Lo dejas evaporar un momento. Le añades agua y las verduras típicas del caldo hasta cubrirlo. Lo dejas cocer durante una hora y media aproximadamente. Lo dejas enfriar en la nevera. Cuando esté bien frío, lo cortas a lonchas lo más finas posibles. Lo reservas envasado herméticamente. Para la salsa, mezcla 8 cucharadas colmadas de mayonesa SIN HUEVO (hay buenas opciones en el mercado), una lata de atún en aceite, una lata pequeña de aceitunas cortadas pequeñas y una pizca de pimienta. Lo reservas en un bote hermético. En el pícnic, napa la carne.

Sardinas en escabeche. Un clásico mediterráneo. Y llevártelo en la playa, ¡como no!

Sardinas en escabeche. Un plato ideal para salir de picnic

En una sartén con medio vaso de aceite, 2 dientes de ajo y una hoja de laurel, fríe 100 gr. de sardinas enharinadas y saladas al gusto. Una vez fritas, resérvalas en un recipiente plano de cristal que lleve tapa. Baja el fuego y vierte con cuidado un vaso de vinagre de vino blanco al aceite. Déjalo evaporar. Apaga el fuego. Le agregas una cucharada sopera de pimentón dulce y lo mezclas. Echa esta mezcla en las sardinas. 24 horas de reposo le viene genial. Lo sirves con rebanadas de pan con tomate.

Pollo al Oporto. Una receta que me encanta. Un poco larga pero el resultado final vale mucho la pena. Es una comida de pícnic de lujo.

Pide a la pollera que te deshuese un pollo pequeño. Una vez en casa, lo salpimientas. lo rellenas de una lata de pimiento rojo asado, una lata de aceitunas, dos lonchas de jamón York y una salchicha cruda. Lo envuelves como un fiambre y lo atas bien dando vueltas alrededor de la carne con hilo de cocina. En una cacerola, doras el pollo con un poco de aceite. Una vez dorado, vierte una copa de oporto (o el licor que tengas a mano) y un cucharón de caldo de pollo. Lo tapas y lo cueces en el horno durante hora y media o hasta que esté tierno. Lo enfrías y lo cortas a rodajas de 1 cm aproximadamente. Lo reservas en una fuente con tapa y lo bañas con los jugos colados. Acompañado de patatas chips es espectacular.

Postres. La parte dulce que más añoras en un pícnic.

Hojaldres de frambuesas. Deliciosos, y ya. Un postre ideal para llevar.

Receta de pastelitos de hojaldre para una comida para picnic

Derrite 25 gr. de mantequilla. Pon una placa de masa de hojaldre en la mesa de trabajo. Píntala con la mantequilla fundida. Sobrepone otra masa de hojaldre. Córtalas en cuadrados o círculos individuales. Espolvorea con azúcar. Hornea los pastelitos unos 10/15 minutos en el horno precalentado a 180º. Deja enfriar. Esparce por encima frambuesas frescas. Envásalas en un recipiente para llevar. Las tendrás listas de postre.

Fresas con pimienta negra. Las mil y una noches.

Lava y corta la fresas en 4 o 6 trozos. Viértalas en el recipiente de pícnic. Mejor que sea de vidrio. Rocía con un par de cucharaditas de vinagre de vino blanco y esparce dos cucharadas de postre de azúcar. Espolvorea con pimienta negra molida al gusto. Déjalo macerar hasta que llegue su hora.

Como has leído, todo estos menús los puedes preparar el día anterior, dejarlos listos para la excursión al campo o a la playa.

A pesar de ser platos fríos con ingredientes que «aguantan” a temperatura ambiente, es imprescindible salir de casa con la nevera puesta.

Sea eléctrica o aislante (con bolsas de hielo).  En el mercado hay infinidad de opciones. Escoge la que más se adapte a tus necesidades.

Si además tienes mesa y sillas plegables, la comodidad será máxima.

Y la cesta será la guinda de un día de comida campestre.