Rincón restaurante Vostra llar de Palamós

Nuestros restaurantes favoritos de Palamós

Siempre que podemos mi marido y yo vamos a Palamós a pasar unas horas o unos días. Somos gente de costumbres. En muchas ocasiones nos quedamos a comer o cenar y dormir, por lo que ya tenemos nuestros locales de referencia.

Tanto sea en verano o en invierno, apetece desplazarse en Palamós para pasar uno o varios días. Es una ciudad de la Costa Brava que nos encanta. A pesar de que sea, quizás, una ciudad de dimensiones medianas, es agradable. Su Platja Gran, su puerto pesquero, su lonja, sus calas, sus actividades deportivas o culturales… y como no, sus restaurantes. Palamós ofrece un sinfín de posibilidades. Según TripAdvisor, 144 locales se dedican a dar de comer. Desde pizzerías a restaurantes elegantes, pasando por sushi bars, tabernas… 

Evidentemente no he comido en todos ellos, si no en algunos. Y de éstos quiero destacar mis restaurantes favoritos de esta ciudad de la costa catalana.

Restaurante Trias

Suquet de rape del restaurante Trias de Palamós

A primera línea de mar. En los pies del emblemático y centenario hotel del mismo nombre donde se alojaron el escritor Truman Capote o la actriz Ava Gardner. Se definen como un compendio de cocina tradicional, a precios asequibles en un ambiente elegante, sofisticado y acogedor. Así es como lo vemos. Quizás por este motivo sea el local donde hemos estado más veces. Y las que no quedan, ¡claro!

Los mediodías ofrecen un menú. Entre semana a un precio y el fin de semana a otro. Si no, tienes la opción de una amplia carta que van desde entrantes, ensaladas, arroces, pescados de lonja, carnes… Una carta de vinos a la altura. Recuerdo los de DO Empordà.

Comer su menú es una buena opción. Recuerdo en una ocasión que fui con un amigo, pedimos el arroz del menú y me comentó que era uno de los mejores que se había tomado en su vida. Si además estábamos en la terraza frente al mar a una temperatura agradable, el momento fue mágico. Te sorprendería la oferta del menú semanal: mejillones al vapor, suquet de rape, ensalada variada

Pero si pides a la carta, entonces, puedes comer platos muy bien elaborados. Cocciones justas para el pescado, sabores suaves, combinaciones justas de ingredientes. Eso sí, al menos en mi caso, termino bien saciada. Demasiado.

Comer a la carta representa un tiquet medio de 50€. Bebidas a parte. En verano puedes comer en la terraza, delante el mar o la piscina. Te recomiendo, en temporada alta, que reserves mesa. Y si además te alojas allí, harás un completo.

Restaurante Vostra llar

Chipirones a la andaluza restaurante Vostra llar

A segunda línea de mar de Palamós se encuentra el Hostal Vostra Llar y en su jardín se ubica el restaurante del mismo nombre. Originariamente formaba parte de la misma familia del Hotel Trias. Su oferta es mucho más humilde, en cuanto a elaboraciones y producto se refiere. Cocina ampurdanesa de fonda. Consecuentemente más económica. Por lo que no esperes ni una langosta al champán, ni ostras. Con eso no quiero decir que no esté rica. Si vamos, es porque este local nos gusta.

Como te he comentado, el restaurante está dentro del patio cuidado del hostal. Por lo que la simple visita ya vale la pena. Está dividido en varias salas con grandes ventanales que dan al jardín.

En pleno verano, es un bullicio. No reservan mesa, por lo que tienes que hacer cola. En ocasiones hemos estado hasta una hora esperando. Pero tomando un aperitivo en el jardín, el tiempo pasa volando.

A pesar de esto, en el momento de sentarte a la mesa, el servicio es muy rápidoVan per feina, cuya traducción al español sería van al grano.

Si eres de arroces, los preparan para una persona. Si sois tres, podréis pedir tres arroces distintos. Además, si eres de buena vida, no tendrás problema. Las raciones son muy completas. No me atrevo a decir pantagruélicas, pero casi. Por eso cuando vamos pedimos máximo tres platos. O un entrante y un arroz. Y por la noche, con uno basta. Pero esto va a gustos. 

Como te he dicho, es cocina de fonda marinera. Aquí disfruto con unos mejillones al vapor o unos filetes de anchoa rebozados con pan con tomate. No me he zampado el suquet de mero, pero espero hacerlo bien pronto.

En cuanto a bodega se refiere, son vinos locales. No esperes encontrarte ninguno con “pedigrí”. Ahora bien, ricos, están.

El precio medio con tres platos a la carta oscila los 30€.

Consejo final. Si vas en plena temporada, mejor preséntate sobre la una y así te evitas las largas colas. Si otra opción es a última hora antes del cierre de la cocina. Tienes que tener en cuenta es que solo abre 7 meses, con la llegada del buen tiempo.

Restaurante Maria Cadaqués

Arroz caldoso del Maria Cadaqués

Este restaurante lo hemos incorporado no hace mucho en nuestra lista. Lo conocí a través de un seguidor, Jordi, que en una ocasión que estuve en Palamós me lo recomendó. Fuimos. Y nos encantó.

Es una taberna marinera situada en el casco antiguo con más de 80 años de historia. Discreta por fuera, agradable y confortable por dentro.

Su corta carta se basa en pescados y mariscos de los puertos y lonjas de la zona. Y digo corta, porque así es, pero no por ello menos sabrosa. Está riquísima. Producto muy fresco cocinado en su justa medida. Y ya.

Su filosofía es servir tapas y algún plato principal. Los aperitivos son medias raciones. Pero sus suquets, arroces o fideuá son muy completos. Por lo que cuando vamos, o pedimos 4/5 tapas o bien una para empezar y un arroz, a continuación. Su bodega se compone de caldos catalanes y de producción pequeña. He bebido vinos interesantes.

Si con algo me quedo es con sus gambas, que son pequeñas o medianas, a la plancha.

Precio medio: 40€ más bebidas. Puedes reservar. Pero mira sus días de apertura, porque fuera de temporada abre de miércoles hasta el domingo al mediodía.

Restaurante La terrassa dels pescadors de Palamós

Cigalas a la plancha de La terrassa dels pescadors

Otra seguidora, esta vez la Mónica, me lo recomendó por Instagram. Es amiga de la pareja Sílvia (sala) y Albert, el cocinero, ambos alma mater del restaurante.

Te explicaré una anécdota. Una noche de verano, que estábamos en Palamós paseando, nos paramos frente al local. Había alguien en una moto al lado. Quería ver la carta, para valorar su visita. Uno de los platos eran alcachofas confitadas con algo, no recuerdo el qué. Le dije a mi marido que no entendía como es que lo ponían en el menú cuando ya había pasado la temporada. De golpe, oímos: “cuando es temporada me paso dos días en la cocina del restaurante para confitarlas. Hasta duermo aquí. Luego las congelo y las sirvo a medida que las piden”. Nos quedamos sorprendidos. Era Albert, el cocinero. Fue entonces que empezamos a hablar los tres sobre el restaurante, de lo que hacía, etc. Total que al día siguiente comimos allí. Y coincidió que conocí a Mònica, que también fue.

Es un restaurante elegante, moderno muy luminoso gracias a los ventanales con vistas de 360 grados.

Su carta está compuesta por platillos y platos principales. Ecléctica y muy personal. Como lo es el cocinero autodidacta. Tiene amigos en la lonja y cuando llega algún pescado para preparar al horno, le avisa. En la ocasión que estuvimos nos zampamos una brótola de roca al horno. Espectacular. Lo guardo en mi memoria como uno de los manjares más impresionantes que he comido nunca.

Dispone de menús y carta. El precio medio de la carta oscila los 50€. Se puede reservar.

El Trias y el Vostra llar para el día a día. Maria Cadaqués y La terrassa para momentos especiales.

Mis recomendaciones es que los restaurantes Trias y Vostra Llar son para comidas del día a día. En cambio el Maria Cadaqués y la Terrassa dels pescadors son para ocasiones más especiales. Al menos para nosotros.

Hay muchos restaurantes de Palamós que quiero incorporar en la lista. Pero antes tengo que visitarlos.

El primero es el Celler de la Planassa cuya cocinera es mi querida Encarni Fernández. Nos conocemos virtualmente, pero no personalmente. Por lo que sé, Encarni tiene muy buena mano con los arroces, que es la especialidad de la casa. Añadiré que  está recomendado por las guías Repsol y Michelin. 

Otro es La fàbrica de gel. Mi instinto me dice que comeré bien. Soy consciente que es más caro que el resto mencionado porque sus elaboraciones son más complejas. Y esto conlleva un trabajo adicional. Pero hasta que no lo pruebe no podré opinar de nada.

En mis tiempos mozos, el mítico de esta ciudad de la Costa Brava era La Gamba. Aun recuerdo lo que pedí cuando fui: unos erizos rellenos y unos pies de cerdo con cigalas. Mi hermana y yo disfrutamos a lo lindo. Sé que ha llovido mucho desde entonces. Con lo cual, hasta que no vuelva de nuevo, no podré valorarlo.

Evidentemente que la opinión de todos los restaurantes listados es personal. Quizás a ti no te convenzan o hay otros mucho mejores. Si es así, se aceptan sugerencias. Como las que he ido recopilando a lo largo del tiempo gracias a vuestras aportaciones.