Croquetas fáciles de cocido

Receta fácil de croquetas

Hay infinidad de recetas de croquetas. Las de pollo, de bacalao o de jamón son las más populares. Pero en casa las puedes condimentar como te apetezcan. Y algunos trucos para que sean perfectas. Y ricas, claro.

En el mercado existe mucha oferta. De todo tipo y forma. Unas más ricas que otras. Y es un recurso muy práctico, vaya, porque en un plis plas tienes la cena hecha. 

Tengo que confesar que las croquetas se me resistieron durante mucho tiempo, pero he encontrado la manera de cocinarlas a partir de esta receta. En un santiamén las preparas en casa con los restos de la comida que tienes en la nevera. 

Eso sí son dos días, aunque un par de horas en total. El primero, para la farsa. El segundo, para rebozarlas. En casa tengo la inestimable ayuda de mis sobrinas. Hacemos trabajo en cadena y nos lo pasamos la mar de bien. Para luego comérnoslas, claro.

Aviso a navegantes: no están rellenas de bechamel y algún trocito de carne, sino al contrario. La salsa la uso para espesar la base.

Voy al grano.

Los ingredientes básicos: 

  • Por un lado los restos de nevera. Puede ser un trozo de un pollo a l’ast. Del cocido (ya sabemos que pasa en Navidades). Del pastel de carne que tienes para todo el vecindario… 
  • Por cada ½ kg de restos, 1 cebolla.
  • Por cada vaso de leche, 2 cucharadas de maicena
  • Sal y pimienta al gusto
  • 5 cucharadas de aceite (para ½ kg de farsa)
  • Para el rebozado
    • Harina
    • Huevo
    • Pan rallado

Para la elaboración:

Preparación de la farsa:

  1. Desmenuza los restos con la ayuda de un cuchillo.
  2. Corta la cebolla en trozos pequeños
  3. En una olla, pon el aceite y rehoga la cebolla durante 10 minutos a fuego medio. Remueve para que no se queme.
  4. Pasado este tiempo, agrega la farsa, baja el fuego y déjalo unos 10 minutos cocinando. 
  5. Después, usando como medidor un vaso, vierte leche hasta cubrir la carne
  6. Seguidamente, añade la maicena, dos cucharadas por vaso volcado. Si has puesto uno y medio, pues 3 cucharadas bastan.
  7. Sin parar de remover, llévalo todo a ebullición a fuego medio.
  8. Rectifica de sal y pimienta.
  9. Una vez quede la masa espesa, cierra el fuego y lo dejas enfriar. Primero a temperatura ambiente y después en la nevera en una fuente con tapa.

Para el rebozado

  1. Reparte en dos platos llanos la harina y el pan rallado.
  2. Vate un huevo con un poco de sal en un tercer plato.
  3. Con la ayuda de los peques de la casa tomas un poco de pasta (un pelín más grande que una nuez con cáscara) y le das forma de croqueta.
  4. La rebozas, primero por la harina, después la bañas por el huevo y finalmente la empanas con el pan rallado. Y listos.
  5. Si no vas a freírlas en el mismo momento, las congelas y listos.

Y a partir de estas porciones y lo que te apetezca y tengas en la nevera podrás preparar tus propias croquetas.

Y así como te lo cuento es como las elaboro. Y como te he comentado antes, no llevan apenas bechamel sino carne (o verduras o pescado) como ingrediente principal.

Ahora tendrás nuevas ideas para los restos de la nevera que no sepas qué hacer.