La receta de los guisantes rehogados o “pèsols ofegats” es un clásico de la cocina tradicional. Y en primavera, cuando estalla este caviar verde, es su mejor época para degustarlo.

Lo tengo que confesar. De pequeña odiaba los guisantes. Siempre que madre los cocinaba con los que mi padre recogía en el huerto, los rechazaba.
Fue de mayor que un día me trajeron guisantes floreta y me dije, pues vamos a darles una oportunidad. Entonces, llamé a mi madre para que me diera su receta. Ya os podéis imaginar que se quedó hecha un cuadro. La receta de los guisantes rehogados que me pasó, es la misma que os trasmito ahora a vosotros.
Ingredientes para 2 personas
- 500 gr de guisantes desgranados (mejor frescos, pero pueden ser congelados)
- 1 cebolla pequeña
- 4 cortes de panceta grasa
- 50 ml de gaseosa
- 3 cucharadas de aceite
- Sal y pimienta al gusto
Tiempo: 1 hora
Dificultad: media
Utensilios
- Tabla de cortar
- Cuchillo
- Colador
- Espátula
- Cazuela con tapa

Elaboración
- Corta la cebolla a dados pequeños y reserva.
- Corta la panceta a dados pequeños rechazando la corteza y guárdala.
- En la cazuela a fuego medio, rehoga la cebolla unos 5/7 minutos con una pizca de sal. Remueve de vez en cuando para que no se pegue.
- Pasado este tiempo, agrega la panceta. Cuécelo durante 15 minutos más o hasta que ambos ingredientes estén transparentes.
- Incorpora los guisantes, la gaseosa y una pizca de pimienta. Tapa la cazuela y baja el fuego.
- Déjalo cocer durante unos 35/40 minutos, removiendo de tanto en tanto.
- Entonces, destapa la cazuela y deja cocer los guisantes unos 5 minutos más para evaporar un poco el líquido.
- Rectifica de sal, si lo crees necesario.
- Sirve inmediatamente.
Si usas guisantes lágrima (los más tiernos), el tiempo de cocción disminuye a unos 20 minutos.
Además puedes añadirle alguna hierba aromática. Dará un toque agradable al plato.
Espero que te guste.