Un paseo gastronómico por Roma

Los restaurantes de la Ciudad Eterna tienen un encanto especial. En el rincón más inesperado te encuentras una terracita de mesas con manteles, camareros con uniforme, decoración decadente y/o vintage y, como no, mesas con parejas, familias u hombres de negocios vestidos con el diseño italiano más actual. Una paradoja que también se plasma en su gastronomía: restaurantes populares o de lujo. No hay un término medio.

A la cocina italiana, por antonomasia, se la conoce en todo el mundo por la pasta y la pizza. Pero más allá de estos dos platos, en Roma existen más recetas: el pulpo, los fritos, las albóndigas, las alcachofas, las flores de calabaza, las espinacas, las ensaladas, el marisco, la carne (la saltimboca), las sopas…

Pero cuando llegas a Roma lo primero que te apetece es comer pasta o pizza. En los restaurantes que se encuentran en las zonas más turísticas como la Fontana di Trevi, el Panteón, plaza Navona, el Vaticano, Trastevere o plaza España no tendrás ningún problema en pedirlas. Los restaurantes lo saben y se aprovechan. En estas zonas, el precio de estos platos ronda entre los 12€ y 15€. Fuera de ellas, se reduce entre 6€ y 9€. Simplemente piérdete por las calles adyacentes menos concurridas y encontrarás restaurantes con encanto con una terraza para disfrutar de la comida.

Pero, ¿cuáles escoger? Te lo explico por zonas:

Restaurantes en Trastevere

Pasado el Tíber se encuentra el encantador, bohemio y diminuto barrio de Trastevere. Muy concurrido por la juventud es el barrio de moda para salir por la noche. Ante todo, los fines de semana.

El ambiente principal se centra alrededor de la Piazza Santa Maria in Trastevere, con su iglesia del mismo nombre. Si llegas desde la via de la Lungaretta (una de las más fotografiadas) encontrarás un sinfín de restaurantes hasta llegar a la plaza. Una opción es perderse por estas callejuelas hasta encontrar el que te apetezca más. Los más recomendados son la Osteria Nannarella o Tonnarello. Pero si lo que quieres es vivir una noche de la Dolce Vita, te recomiendo los restaurantes Galeassi o Sabatini, platós de distintas películas.

Callajeando hasta Ponte Sisto encontrarás un sinfín más, muy coquetos, aunque tengo que confesar que en alguno de ellos, sinceramente, no comería en la vida.

Por debajo de la plaza hay más restaurantes mucho más económicos y con el mismo ambiente. La mayoría ocupados por estudiantes universitarios. Al otro lado de viale de Trastevere, no hay tantos restaurantes, pero igualmente atractivos.

Trattoria Ponentino – Trastevere

De los mejores restaurantes de Trastévere son el Zia ristorante (estrella Michelín) y Antica Pesa (recomendado por la Guía Michelín).

Restaurantes en el centro de Roma

Quizás la zona más turística, junto la zona del Foro y Palatino, de Roma, sean las zonas del Capitolio, Campo di Fiori, Piazza Navona, Trevi y Piazza de la Rotonda.

De esta zona, los barrios donde se concentran más restaurantes son la piazza Campo di Fiori, la plaza Navona y el Panteón.

Los restaurantes de la plaza Navona están más orientados a los turistas. Aunque reconozco que cenar al anochecer con estas vistas es apacible, si no te importa que te interrumpan vendiendo cualquier cosa, claro!. La calidad no se ajusta a su precio, por lo que te aconsejo que te dirijas a las calles colindantes. En la via di Santa Maria dell’Anima hay muchos restaurantes en los que escoger. Todos apetecibles. Si te gustan los vinos, te recomiendo la enoteca Cul de Sac. La carta de comida es corta, básicamente son tapas, pero la de vinos es una biblia. Tal cual. Déjate aconsejar por su personal, no te defraudará. Y cuando hablamos de tapas en Roma estas se consideran que son los quesos y los embutidos autóctonos.

Aperitivo en Piazza Navona

En el mercado del Campo di Fiori, nada destacable, la verdad. Al menos es lo que he visto.

En la Piazza della Rotonda, hay dos restaurantes recomendables, aunque por encima del precio medio: Armando al Pantheon y Di Rienzo. Son del mismo grupo empresarial. Comerás con vistas a uno de los monumentos más imponentes de la Ciudad Eterna: el Panteón. De todos modos, si callejeas por sus estrechas calles hacia la Piazza Di Monte Citorio, la Piazza del Parlamento hasta San Lorenzo de Lucina, puedes encontrar restaurantes con terraza en cualquier esquina o en medio del paso. El público acostumbra a ser local. La Campana o Casa Copelle son los más recomendados en estos entresijos de callejuelas.

En la zona del barrio judío, por debajo de el Capitolio hay locales agradables en los que te apetecería comer en cualquiera de ellos. Al lado del teatro di Marcello hay para todos los gustos y bolsillos (relativos).

En este gueto el plato más emblemático es la alcachofa a la judía. Que no es más que una alcachofa adobada frita.  Si es confitada, se denomina a la romana.

Por el contrario, en la zona del Capitolio, la cosa está escasa. No porque no haya, si no porque la relación calidad precio no es equitativa.

Los restaurantes de los alrededores peatonales de la Fontana di Trevi son simple y llanamente una turistada. Excepto, en mi opinión, la pizzería Picolo Buco. Por eso, llega hasta la via Tritone y camina por las calles peatonales dirección a piazza di Spagna o piazza Barberini. Una buena opción es Signorvino. Una enoteca moderna con vinos locales y muy buenos embutidos.

Restaurantes en el Coliseo

La mayoría de restaurantes que se encuentran en la via dei Fori Imperiale y la de Cavour están orientados directamente a los turistas, aunque encontramos una joya, y cara: el restaurante Aroma. Una estrella Michelin con vistas al Coliseo.

Pero si caminas un poco, en la via del Cerchi, al lado del Circo Massimo, localizamos algunos restaurantes con terraza donde comen los empleados de las oficinas colindantes. La relación calidad precio está muy bien.

Alcachofas a la romana – Restaurante Alvaro al Circo Massimo

Comer como un romano

Cada domingo los romanos se visten con sus mejores galas para ir a comer en familia. Las más pudientes escogen los restaurantes que están en los alrededores de la Piazza Spagna. Cerca de uno de los barrios residenciales más exclusivos de Roma, el Parioli. Aquí se concentran los hoteles de lujo. Y cada uno de ellos tiene su restaurante. El hotel Hassler, con su bistrot o su estrellado Imàgo. En el Hotel de la Ville en cualesquiera de sus dos restaurantes Da Sistina, el Mosaico. O en el Hotel de Russie, en el restaurante Le jardín de Russie.


Para acabar ten en cuenta que los restaurantes de Roma son de dos niveles: el tradicional y el sofisticado. Y el precio, también está a estos dos niveles. Entre estas dos categorías no existe un entremedio.