Hay recetas que nacen en la cocina y otras empiezan con una imagen como esta quiche de calabacín, muy fácil, es una de ellas.

El verano del año pasado, navegando por Pinterest, descubrí una forma muy bonita de decorar una quiche con láminas de calabacín enrolladas que parecen una flor. Me puse a buscar un poco más para inspirarme en las distintas formas de ejecución. Así que la elaboré en casa y subí la foto en Instagram. Ya entonces me pidieron la receta.
Así que este año la he vuelto a preparar para realizar esta receta. Ya verás que es una receta de quiche muy sencilla que es la base que siempre utilizo. Eso sí, tienes que tener un poco de paciencia para enrollar, colocar cada trozo para que quede bien decorativa, pero cuando lo lleves a la mesa, valdrá la pena por las caras de sorpresa.
Ingredientes de la quiche casera de calabacín para 4 personas:
- 1 lámina de masa quebrada
- 2 calabacines pequeños (o uno de grande)
- 3 huevos
- 1 bote pequeño de nata para cocinar (unos 200 ml.)
- 80 gr. de queso rallado
- Un poco de nuez moscada
- Sal y pimienta al gusto
- Un poco de harina para espolvorear el molde
Utensilios:
- Molde de quiche (no es imperativo) de 26×3 cm
- Bol
- Espátula
- Rallador
- Batidora de mano (un imprescindible en tu cocina)
- Mandolina
- Tabla de cortar
- Cuchillo
- Plato o recipiente para microondas
Tiempo: 1’15 horas
Dificultad: media
Cómo preparar la quiche de calabacín paso a paso
- Lava los calabacines y córtalos, con la ayuda de la mandolina, en láminas muy finas, de unos 2/3 mm. Si fueran más finas serían demasiado delicada para manipular.
- Sala el calabacín y colócalo en un plato o fuente apta para microondas y cocínalo durante 2 minutos.
Este pequeño truco hace que las láminas sean más flexibles y puedas enrollarlas sin romperse, una vez a templadas.
- Prepara el molde enharinando el fondo.
- Con cuidado, forra el molde con la masa quebrada. A pesar que es mucho más práctico comprarla lista, prefiero prepararla en casa porque me gusta más el sabor. Y tampoco tiene complicaciones.
Ten en cuenta de forrar bien el molde y que la masa salga un poco por los bordes. Si hace mucho calor, pon el molde en la nevera unos 5/6 minutos, Con estos dos consejos, evitarás que la masa se ablande y caiga por los laterales del molde. No es grave, me ha pasado más de una vez, pero no queda tan bonita.
- Pincha la base y la horneas 6/7 minutos, previamente precalentado a 220ºC. Así, te saldrá más crujiente.
Yo no le echo ni garbanzos ni nada. Ya le tengo el truco, pero si te sientes más seguro/a, lo haces.
- Prepara el relleno batiendo en un bol los huevos, la nata para cocinar, el queso rallado.
- Una vez homogénea, la salpimientas al gusto y rallas un poco de nuez moscada y remueve para que se mezcle bien.
- Vierte el relleno sobre la base previamente horneada.
Así las verduras no quedan manchadas del relleno y también ayuda a fijar las láminas.
- Corta las láminas por la mitad para que formen una anchura de 15 mm aproximadamente.
Partiéndolas así, tendrás una base uniforme que te ayudará a colocar mejor cada trozo. Pero tampoco pasa nada si no lo haces.
- Enróllalas sobre sí mismas y colócalas sobre el relleno, empezando por un lado.
- No busques la perfección, todo es a base de práctica, como he hecho yo.
- Hornea la quiche durante 20 minutos a 200ºC (sí, he bajado la temperatura del horno) o hasta que el relleno esté cuajado y ligeramente dorado por encima.
- Espera 5 minutos y desmóldalo con cuidado.
Consejos
En casa las sirvo tibia o fría (de ambiente, no de nevera). Si no, la pones en el microondas un momento.
Aunque mejor con mandolina, con un cuchillo afilado también se puede conseguir. Si crees que no serían tan finos, corta el calabacín a rodajas finas, muy fácil con cuchillo. Entonces las cortas por la mitad y juegas con las media lunas para crear las flores.
Juega con calabacines de pieles de distintos colores para dar un toque sofisticado.
Este primer plato para compartir es una de esas recetas que demuestra que con ingredientes sencillos se pueden crear platos deliciosos, a parte de bonitos.