Pollo al horno fácil: una receta que significa mucho para mí

Posiblemente tengas recetas que haces tantas veces que casi podrías prepararlas con los ojos cerrados. Para mí, este pollo al horno fácil y rápido es una de ellas. Una receta sencilla, de las de toda la vida, que durante años ha formado parte de mi cocina. Pero, ahora, para mí, tiene un significado muy diferente.

Este pollo al horno fue uno de los últimos platos que cocinó mi padre.

Es una receta que guardaré toda mi vida

Era jueves y aquella noche me tocaba quedarme con él. Mi padre esta ya muy débil, pero me dijo que quería preparar el pollo para servirlo al día siguiente.

Y quería cocinarlo él. Era un poco testarudo.

Podría haberme quedado a su lado, pendiente de cada movimiento, intentando ayudarlo en todo. Pero sabía que eso no era lo que necesitaba.

Me fui al que en casa llamamos “menjador gran”. Una sala de estar adyacente a la cocina. Me puse música y dejé la puerta entreabierta. Lo suficiente para poder oír cualquier ruido extraño y entrar rápidamente si pasaba algo.

Desde fuera, quizás puedas pensar que aquello era dejar solo a una persona que necesitaba ayuda. 

Para mí, era todo lo contrario. 

Era una manera de amarlo. Dejar que hiciera las cosas por su propio pie mientras todavía pudiera hacerlo, sabiendo que podía pedirme ayuda en cualquier momento, era también una forma de respetar su dignidad. No quería que se sintiera inútil.

Quería que continuara sintiendo que podía cocinar, decidir y hacer aquellas pequeñas cosas cotidianas que siempre habían formado parte de su vida.

Esto es algo que aprendí muchos años antes con mi madre. Cuando enfermo tampoco quería que estuviéramos continuamente ayudándola. Quería hacer las cosas por si misma. Y, en su caso, aquella voluntad y perseverancia contribuyeron a mejorar un poco.

Con mi padre intenté recordar aquella lección.

Ayudar no siempre significa hacerlo todo por la otra persona. A veces, ayudar, es estar cerca, observar sin invadir y dejar que nos pidan ayuda cuando realmente la necesitan.

Es por eso que esta receta le tengo especial cariño, aunque sea un pollo al horno.

Cómo preparar el pollo al horno fácil

Esta receta es recurrente en casa porque se prepara muy rápida y el horno se encarga prácticamente de todo.

Ingredientes para 4/6 personas

  • 1 pollo troceado a octavos
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cebollas
  • 2 tomates grandes
  • 1 cucharadita de azúcar para el tomate
  • Sal y pimienta la gusto
  • Adicionalmente orégano y canela

Utensilios

  • 1 tabla de cortar
  • Cuchillo
  • Cazuela apta para el horno (tipo cocotte) con tapa.
  • Cucharas

Tiempo: 1 hora 40 minutos

Dificultad: fácil

Elaboración

  1. Precalienta el horno 240ºC
  2. Echa el aceite en la olla. Siempre es mejor que quede abajo para que no se pegue (si fuera el caso)
  3. Salpimienta el pollo al gusto y lo metes en la cocotte.
  • Si tienes que preparar el pollo sin sal, potencia el sabor con pimienta, bastante orégano o tomillo y un pequeño toque de canela. Aunque te pueda sorprender el toque de canela aprota un aroma especial al pollo y combina con la cebolla y el tomate.
  1. Pela las cebollas y córtalas  por la mitad, como el tomate y los añades al pollo.
  2. Esparce un poco de azúcar en el tomate. A parte de dar un toque especial, le reduce el sabor ácido. Per esto va a gustos.
  3. Tapa el pollo y hornéalo 1 hora 15 minutos. 
  4. Pasado este tiempo comprueba que esté tierno. Si no lo dejas un rato más. Todo dependerá del tipo de horno. Cada uno tiene sus particularidades.
Pollo al horno fácil para el día a día #cocina #recetasfaciles

Con qué acompañar el pollo al horno

En casa lo acompaño de distintas maneras según el día.

A veces con una ensalada de lechuga, cebolla y tomate. Con patatas fritas caseras o chips me chifla. También con verduras asadas. Y en verano, muchas veces con berenjenas rebozadas que también me gustan mucho. Eso sí, las enharino con harina integral que para mi gusto quedan mejor. Pero esto es simple cuestion de gustos.

A veces, las recetas que terminamos recordando toda la vida son, precisamente, las más sencillas.

Buen provecho